Descubre en 13 preguntas toda la información que no sabías sobre los puntos negros

Foto portada entrevista Cristina Galmiche puntos negros

Nos hacemos eco de una entrevista de la periodista Elena Recio, de la revista Expertos en Estética, donde mostramos unas importantes claves sobre los puntos negros que, quizá, desconozcas.

Pregunta 1. ¿Qué son los puntos negros y por qué salen?

Hay una creencia generalizada de que el punto negro se genera y no es verdad. Un punto negro se forma cuando existe una falta de higiene, inicialmente es un poro que se ha roto por una secreción sebácea excesiva de la glándula. A continuación, una vez abierto el poro, la suciedad, la contaminación o una mala manera de limpiar la piel por la mañana o por la noche provoca que vayamos acumulando suciedad y como resultado el poro se ensucia. El punto negro, más que un fenómeno que ocurre de dentro hacia afuera, debemos entenderlo como de fuera a dentro.

Pregunta 2. ¿Qué tipo de piel tiende a acumular puntos negros?

Los puntos negros podemos observarlos en cualquier tipo de piel porque su aparición está más condicionada por un buen o mal hábito de limpieza y cuidado que por el hecho de que sea grasa, mixta, seca…Bien es cierto que son más notables en personas con tendencia al acné y adultos mayores que han desatendido su piel durante largo tiempo.

Pregunta 3. ¿Sólo salen en el rostro?

No, es más habitual verlos en el rostro, pero también aparecen en el cuerpo, muy especialmente en la espalda y el pecho.

Pregunta 4. ¿Pueden evitarse? ¿Cómo?

Sin duda y de forma muy sencilla, incorporando dos hábitos claves: una buena rutina de limpieza en casa y una oxigenación facial; si puede ser una al mes, mucho mejor.

Lo primero que sucede cuando no realizamos un correcto ritual de higiene diario es que los conductos de la unidad pilosebácea– mejor conocidos como poros- empiezan a taponarse. Ese tapón que le generamos a la piel es el causante de que surjan impurezas en el rostro en forma de granitos o puntos negros. Con lo cual, si no nos limpiamos, tendremos una piel menos uniforme y con una textura granulada.

El segundo hábito es la oxigenación o limpieza facial, que realizada en cabina por una esteticista profesional conseguirá llegar allí donde la limpieza en casa no puede.

Pregunta 5. ¿Qué tratamientos existen en cabina (salón de belleza/clínica estética/dermatológica) para eliminar los puntos negros?

En nuestros centros, el tratamiento por antonomasia es la oxigenación facial. Oxigenar la piel es uno de los pilares esenciales del Método Cristina Galmiche y a ella he consagrado mi carrera profesional desde que comencé hace ya más de 30 años.

Evidentemente, podemos encontrar otros protocolos y dispositivos para retirar los puntos negros, pero yo no los trabajo porque nada me ha dado mejores resultados y está en consonancia con mi filosofía profesional –terapias 100% biocompatibles, naturales y personalizadas- como la oxigenación artesanal.

Pregunta 6. ¿Cuál es el más eficaz?

La oxigenación artesanal es el fármaco más efectivo contra cualquier grano, espinilla o erupción, pero también es el punto de partida para disfrutar de una piel que respire, más nutrida, joven e iluminada.

Es un protocolo que permite regular el proceso inflamatorio y la producción excesiva de sebo desde su raíz. El control se realiza de un modo 100% natural, extrayendo manualmente la grasa acumulada del conducto excretor, drenándolo y liberándolo para que fluya sin obstáculos. Se trata de sanear desde el origen de forma progresiva y con paciencia, en lugar de ofrecer una solución exprés que, en realidad, agrede al tejido y al organismo.

Los resultados se aprecian desde la primera oxigenación: al eliminarse la grasa, la epidermis “descansa”, se aligera y ópticamente se ve más luminosa, fresca, suave y libre de puntos negros.

Sensitivamente, baja la inflamación y con ello las molestias y dolores que en el caso de las pieles con acné provocan los granos, algunos de ellos consecuencia de haber intentado extraer previamente un punto negro. Lo ideal es realizar una oxigenación al mes.

Pregunta 7. ¿Cómo se realiza, paso a paso?

Después de haber preparado la piel, es decir, desmaquillar, tonificar y cauterizar, se expone al vapor de ozono durante veinte minutos (este tiempo puede modificarse dependiendo del tipo de cutis).

Sobre este paso, que tanta controversia suscita, me gusta decir que: “el mito de que el vapor abre el poro es erróneo. Lo que hace es reblandecer la materia que lo obstruye y aprovechamos ese momento para realizar un drenaje del conducto excretor sin que sea doloroso y sin dejar marcas. En consecuencia, el poro queda limpio y se minimiza”.
A continuación, llega la fase de extracción manual, en la que se drenan poro a poro todas las impurezas del rostro, con absoluta ternura, sin agresiones innecesarias y de manera 100% segura.

Tras la misma, se aplica una mascarilla con la que conseguimos cerrar el poro y un aspecto homogéneo de la piel, y terminamos el tratamiento con un cóctel a medida a base de principios activos de origen biológico para calmar, descongestionar y regenerar.

Pregunta 8. Y, además de esos tratamientos, ¿qué debe hacer el o la clienta en casa para mantener la piel limpia?

La verdad es que a diario les decimos a nuestras clientas y clientes que el éxito de cualquiera de nuestros tratamientos faciales, enfocados todos ellos a devolver la salud al rostro, radica en cómo ellos se limpian en su casa.

En Cristina Galmiche siempre hemos defendido la importancia de la técnica de la doble limpieza y por eso la mejor receta cosmética es el tradicional binomio leche – tónico, que ejerce una doble acción sobre el rostro sin agredirlo.

¿La regla? Mañana y noche retirar del cutis maquillaje, suciedad ambiental y células muertas acumuladas, aplicando primero la leche limpiadora, que se debe retirar sin friccionar con un tisú (nunca con agua) y acondicionar después con una loción calmante sin alcohol.

La gran ventaja de la leche limpiadora es que arrastra las impurezas oleosolubles -aquellas que solo se eliminan con bases de aceite, como el maquillaje o los protectores solares- sin alterar el pH ni hipotecar la hidratación del rostro. La loción o tónico calmante reforzará el arte de la limpieza, ya que retira las sustancias hidrosolubles, como las partículas de polvo y células muertas, al mismo tiempo que calma la epidermis y la deja fresca y reconfortada.

Mi Ritual de Limpieza sofistica ese must beauty con un tercer paso de la mano de la loción equilibrante, perfeccionando el concepto de ‘doble limpieza’. Gracias a él, además de limpiar, conseguimos equilibrar el pH cutáneo y así calmar, oxigenar y fortalecer nuestra piel.

Pregunta 9. Desmaquillarse de manera incorrecta puede acarrear problemas en la piel. Las toallitas, por ejemplo, son una manera rápida, pero en muchos casos no demasiado efectivas. ¿Por qué? Y, ¿Cómo podemos desmaquillarnos a la perfección?

En mi opinión, las toallitas no es que no sean buenas, es que generan problemas de piel. Lo único que hacen es trasladar la suciedad de una zona a otra del rostro y causan una agresión innecesaria al tejido. En el caso de tener tendencia al acné́, se corre el riesgo de romper granos que pueden estar infectados, extendiendo y agravando el problema.

Además, suelen incorporar conservantes, alcohol y fragancias que se depositan en la piel y provocan sensibilidad y conflictos cutáneos a largo plazo. Y, aunque muchas personas las utilizan como recurso de emergencia, yo las vetaría totalmente de cualquier ritual.

Mi recomendación para un correcto desmaquillado sería: en primer lugar y si nos maquillamos los ojos, limpiarlos con un desmaquillante bifásico, utilizando un algodón para cada ojo y arrastrando los restos de maquillaje de pestañas y parpados con un movimiento cuidado, hacia abajo.

Seguiríamos con una limpiadora en leche con texturas fluidas y siempre formuladas con activos respetuosos. La extenderíamos en rostro, cuello y escote como si se tratase de una caricia, sin presionar y con las manos limpias; después, retiraríamos con pañuelos faciales. Es importante no friccionar la piel y utilizar un tisú para una mitad de la cara y otro para la otra, en vez de con algodón, ya que este no arrastra la suciedad igual de bien.

Lo más indicado es hacerlo de dentro hacia fuera y en sentido ascendente para fomentar la firmeza del rostro. Una vez hemos retirado la leche, pasamos a la fase de enjuague y tonificación con la ayuda de una Loción Calmante.

Para mí, el agua del grifo es enemiga de un cutis sano, y por eso aconsejo usar una loción que refuerce la acción de la leche limpiadora y actúe como un agua enriquecida que enjuague y calme. Impregnamos el algodón, extendemos por las mismas zonas y secamos después con un pañuelo facial.

Concluiríamos nuestro desmaquillado con una Loción Equilibrante que además de cuidar del pH de la piel, la prepara para la posterior absorción de nutrientes. Aplicamos en un algodón, pasamos por rostro, cuello y escote, y dejamos secar al aire.

Pregunta 10. Cuando vemos que tenemos puntos negros, ¿qué es lo que NO debemos hacer en casa?

Desaconsejo totalmente extraer el punto negro uno mismo en casa. El gesto de ‘apretar’ es tremendamente agresivo: no solo no conseguiremos quitar el punto negro en profundidad, sino que nos exponemos a generar una infección, un grano o una marca irreversible en la piel.

Pregunta 11. Y, ¿qué debemos hacer?

Un punto negro sin duda es la señal más evidente de que nuestra piel necesita y está pidiendo una oxigenación facial. También, nos alerta de no estar limpiándonos o si lo estamos haciendo, desde luego, de una manera insuficiente o incorrecta. Así que lo mejor es ponerse en manos de una buena facialista experta en oxigenar la piel y una rutina diaria de limpieza facial en casa basada en la técnica de la doble limpieza de la que soy fiel defensora.

Pregunta 12. ¿Hay cosméticos reñidos con el acné o los puntos negros? ¿Cuáles?

Todas aquellos que están formulados con sustancias comedogénicas, que se sabe, generan puntos negros (comedones). En materia cosmética la mejor aliada de la piel es la naturalidad. Las formulaciones demasiado saturadas, con activos secantes, fotosensibles, perfumes y muchos conservantes son una mala idea.

Las pieles necesitan fundamentalmente limpieza diaria, defensa del manto hidrolipídico y emulsiones humectantes y nutritivas. No es bueno saturarlas.

Un mito muy extendido es aquel que reza que los cutis grasos y mixtos deben huir de las texturas oleosas. Como tengo problemas de grasa –granitos, puntos negros, espinillas, brillos…- debo usar siempre productos astringentes para evitar el exceso de sebo, pensamos. Pero es un error. Las pieles grasas necesitan hidratación y nutrición como las demás.

Los principios activos “secantes” muy a menudo terminan por provocar deshidratación, irritaciones e incluso eccemas y dermatitis.

Pregunta 13. ¿Qué alimentos son beneficiosos para que nuestra piel esté sana?

Es importante tener en cuenta que la belleza se construye de dentro hacia afuera. Somos lo que comemos y eso siempre se reflejará en nuestra piel. Vivimos en uno de los países abanderados de la dieta mediterránea, bastaría con seguirla para que nuestra piel, y también nuestro organismo, se mantenga cuidado y saludable.

Los máximos responsables del envejecimiento son el maltrato a la piel -ya sea por un mal uso o abuso de la cosmética-, por el sol o por la polución. Y, por supuesto, la mala alimentación, el alcohol, el tabaco, la falta de sueño y el estrés. Hay que cuidarse por dentro, alimentarse bien y hacer deporte.

En mi caso particular, los alimentos diuréticos y ligeros son un imprescindible: no puedo vivir sin verduras como la alcachofa, el espárrago o el perejil crudo y las frutas de temporada. Todo lo que son ultra procesados, grasas saturadas, comida rápida…etc. resulta muy dañino para la piel ¡Procuro evitarlos!

¡GRACIAS!